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Blog: El Riesgo en Contexto

Tranquilidad tras la vida laboral: cómo prepararse para el retiro

Por Alina Schuttmann Miércoles, 08 Febrero 2017

La inseguridad e inequidad a la que ha estado expuesta Colombia desde hace varios años, ha generado en su población una visión de vida de corto plazo y poca planeación. Esto se ha visto reflejado en temas financieros como el retiro laboral o pensión.

Gran parte de la población colombiana considera que no tendrá una pensión una vez envejezca, razón por lo cual cerca del 19% de la población obligada a cotizar evade esta responsabilidad. Esto se suma a que en general se desconocen los motivos y condiciones por los cuales se puede acceder a una pensión en cualquiera de los dos regímenes (prima media o ahorro individual con solidaridad).

  • En Colpensiones (Régimen de Prima Media- RPM) las condiciones para alcanzar una pensión por vejez son las siguientes:
    • Tiempo: Haber alcanzado 1.300 semanas cotizadas.
    • Edad: Las mujeres deben tener 57 años y los hombres, 62.
  • En fondos de pensión (Régimen de Ahorro Individual- RAIS): las condiciones son las siguientes:
    • No hay edad establecida.
    • Tener en su cuenta de ahorro individual un capital con el que pueda recibir una pensión mensual superior al 110% SMMLV ajustado por inflación.

Adicionalmente, en ambos regímenes existe la posibilidad de acceder a una pensión por motivos de invalidez o fallecimiento. Las condiciones para este tipo de pensiones están definidas así:

  • Pensión por invalidez: sea por enfermedad o por accidente, si la persona cotizante sufre una pérdida de su capacidad laboral mayor al 50%, tendrá derecho a una pensión que podrá oscilar entre el 45% y 75% de su Ingreso base de liquidación, el cual nunca será inferior a un salario mínimo legal vigente.
  • Pensión de sobrevivientes: es la pensión a la cual tienen derecho los beneficiarios en caso que la persona cotizante fallezca. Los beneficiarios podrán ser:
    • Cónyuge o compañero permanente.
    • Hijos menores de 18 años.
    • Hijos entre 18 y 25 años que estudien.
    • Hijos inválidos con dependencia económica del fallecido.
    • Padres dependientes económicamente del cotizante si no existe cónyuge o hijos.
    • Hermanos inválidos dependientes económicamente del cotizante.

Una adecuada planeación financiera implica tener en cuenta tanto el escenario de un retiro por vejez como un retiro anticipado, y los instrumentos para disminuir el impacto de cualquiera de estos, ya que en ambos casos las personas se ven expuestas a una brecha sustancial entre el salario percibido como empleado y la mesada recibida en calidad de pensionado. Esto es lo que comúnmente llamamos “Brecha Pensional”.

Para cubrir esta brecha, un colombiano puede recurrir a varios vehículos, entre ellos, seguros de vida, pensiones voluntarias o seguros de pensiones. No obstante, hay gran desconfianza pues existe la percepción de que las aseguradoras usarán la “letra menuda” para no pagar los siniestros y que el mercado de capitales es muy volátil, por lo que los ahorros se terminarán perdiendo, lo cual se ve reflejado en las bajas cifras de profundización de estos mercados (menos del 2% de la población cuenta con seguros de vida y menos de 1 millón de personas tienen un ahorro en pensiones voluntarias).

Conscientes de esta realidad, muchas empresas en Colombia se preguntan qué hacer. Por años han entregado seguros de vida a sus empleados como un beneficio que en caso de una eventualidad les ayude a mantener su calidad de vida, e incluso han promovido junto a los fondos de pensiones planes de ahorro especiales para garantizar la pensión en el largo plazo. No obstante, han concluido que esto no es suficiente pues sigue sin existir una cultura de seguros o un entendimiento de este tipo de beneficios.

De tal manera, el reto para las empresas y sus asesores en riesgos es impulsar la cultura y educación entre sus empleados, mediante programas y actividades relacionadas con la planeación y cuantificación pensional en cualquiera de los escenarios (vejez, invalidez o sobrevivencia); programas educativos que no sólo sean dirigidos a personas mayores sino también a las generaciones más jóvenes, como los millennials, buscando crear cultura, conciencia y programas voluntarios tanto de seguros como de ahorro que estén al alcance de todos. La realidad colombiana de un ingreso promedio limitado es innegable, por lo que se deben ofrecer soluciones que  se ajusten a todos los presupuestos.