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INVESTIGACIÓN Y BOLETINES

La educación digital debe ser una prioridad estratégica de su plantilla

 


Leslie Chacko.  Director at Global Risk Center, Marsh & McLennan Companies/Brink News

Una explosión de datos, el acceso a un poder de computación más barato y una amplia adopción de tecnologías, como el aprendizaje automático y el Internet de las Cosas, han acelerado el ritmo del trabajo en la era digital.

Cada vez más las empresas aprovechan estas tendencias para desarrollar experiencias más innovadoras y atractivas para sus clientes, impulsar decisiones mejores y más rápidas, optimizar sus operaciones y reducir proactivamente los riesgos operativos dentro de su ecosistema.

Pero a pesar de que la transformación digital promete una innovación acelerada y ventajas económicas, el cambio a menudo crea desafíos sin precedentes para muchas empresas impregnadas de cultura, procesos, tecnología y formas de trabajo heredados. No es de sorprender que la disrupción del modelo comercial y la disrupción tecnológica se destaquen como algunas de las principales tendencias que impactarán a las empresas en los próximos 12 meses, según la Encuesta de Gobierno de la Empresa Pública 2017-2018 de la Asociación Nacional de Directores Corporativos. Mientras los miembros de la junta directiva se esfuerzan por comprender las implicaciones de estos cambios para sus organizaciones, también deben centrar su atención en la educación digital y la preparación de la fuerza de trabajo de la empresa para prepararse para enfrentar nuevos desafíos.

Preparándose para el futuro

Un desafío crítico que no se puede ignorar es el papel de la compañía en la preparación de su fuerza de trabajo para la automatización inteligente. El informe El Futuro del Empleo del Foro Económico Mundial predice que se podrían perder 7 millones de empleos en los próximos cinco años a través de la redundancia, la automatización o la desintermediación, con las pérdidas más importantes en los puestos de oficina y administrativos. Otros argumentan que la pérdida de empleos podría ser menos pronunciada a largo plazo. 

Existe un gran debate entre economistas, historiadores y grupos de expertos sobre el nivel de destrucción y creación de empleos que vendrá de la automatización. Pero hay dos cosas ciertas: primero, a corto plazo, esperamos mucha disrupción de la fuerza de trabajo. En segundo lugar, a medida que los algoritmos de inteligencia artificial aumentan en sofisticación y potencia computacional, es probable que el ritmo de la automatización inteligente se acelere e impulse a la fuerza de trabajo a centrarse en actividades de mayor valor. Para enfrentar ese desafío, la fuerza de trabajo del futuro necesitará adquirir un nuevo conjunto de habilidades rápidamente para interactuar con el futuro de los sistemas inteligentes.

Desafortunadamente, muchas empresas no están totalmente equipadas para evaluar y preparar a su fuerza de trabajo para esta interrupción, especialmente en funciones corporativas como finanzas, tesorería, gestión de riesgos y recursos humanos. La investigación sugiere que estas funciones críticas todavía están luchando por comprender el alcance completo y el impacto de las nuevas tecnologías. Por ejemplo, el Informe de la Encuesta de Riesgo AFP 2018, respaldado por el Global Risk Center de Marsh & McLennan Companies, encuestó a más de 600 ejecutivos de tesorería y finanzas de alto nivel. La mayoría de los encuestados citó la inteligencia artificial y la automatización de procesos robóticos como tecnologías que podrían exponer a sus empresas a la interrupción del negocio y los riesgos regulatorios. Solo el 14% de los encuestados dijo estar "significativamente preparado" para gestionar estos cambios de manera efectiva y más de la mitad (54%) dijo que solo estaban "moderadamente preparados".

Del mismo modo, el Informe de Excelencia en Administración de Riesgos de 2017, de Marsh and the Risk & Insurance Management Society, encontró una brecha de conocimiento entre muchos gerentes de riesgo sobre el uso de tecnologías disruptivas por parte de sus organizaciones. La encuesta también encontró que más de la mitad de las organizaciones no han realizado evaluaciones de riesgo para tecnologías disruptivas.

Se necesita un nuevo enfoque

Está claro que la necesidad de invertir en el re-diseño de la fuerza de trabajo no podría haber llegado en un momento más crítico. En el corazón de esta inversión debería estar el acceso de la fuerza de trabajo a un programa de alfabetización digital. La educación digital está notablemente separada de la alfabetización informática. Más bien, debe ser un programa enfocado que eduque a los empleados en campos emergentes como big data, aprendizaje automático, automatización de procesos, blockchain y el Internet de las Cosas (IoT). El programa proporcionaría aplicaciones prácticas que son contextuales al rol del empleado.

Gracias a los avances en la tecnología en línea, ahora hay una serie de oportunidades de aprendizaje disponibles para los empleados y para los miembros de la junta por igual. Por ejemplo, los cursos en línea abiertos y masivos ofrecidos a través de compañías como edX y Coursera ofrecen una variedad de cursos, así como contenido educativo inmersivo y de vanguardia desarrollado por las principales compañías tecnológicas. Muchas de estas plataformas satisfacen las necesidades de las empresas individuales y pueden personalizar las vías de alfabetización digital para los empleados en función de su industria y sus conjuntos de habilidades actuales. Un número pequeño pero creciente de compañías está explorando estas plataformas como una vía para acelerar el aprendizaje dentro de sus organizaciones.

Un subconjunto de compañías de tecnología también están abriendo el acceso a cursos básicos más allá de su población de empleados como una forma de aumentar el interés en la tecnología utilizada en la empresa y cerrar la brecha de habilidades. Microsoft anunció recientemente un programa profesional de inteligencia artificial para aspirantes a ingenieros y analistas que ofrece cursos para una introducción básica de AI a aquellos que dominan las habilidades necesarias para construir modelos de aprendizaje profundo para soluciones de IA que exhiben inteligencia y comportamiento humano.

Por último, pero no menos importante, las compañías están incorporando formas tradicionales de cerrar la brecha de alfabetización digital como parte de su estrategia global de fuerza de trabajo. AT&T, por ejemplo, patrocina una maestría en línea de bajo costo en informática de la escuela de computación del Instituto de Tecnología de Georgia y ofrece una variedad de cursos para capacitar a sus empleados que trabajan en trabajos que se volverán obsoletos, como la instalación y reparación de teléfonos fijos.

El concepto de educación digital aún se encuentra en una etapa inicial, pero es un paso fundamental que las empresas deben tomar para preparar a su fuerza de trabajo para su futuro. La tecnología está trastornando todo lo que encuentra a su paso, incluida la demanda por, y la demanda en, mano de obra, y no se está desacelerando. La pregunta que deben hacer las juntas directivas es si su organización está preparada para supervisar la transformación de la fuerza de trabajo de su empresa de manera proactiva o si reaccionarán pasivamente ante el inevitable avance tecnológico que interrumpirá las operaciones en el futuro.