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Blog: El riesgo en contexto

Ocho preguntas que deben hacerse las empresas de energía para una gestión de riesgos efectiva

Por Michael Günther Jueves, 04 Mayo 2017

La reforma energética promulgada el 20 de diciembre de 2013 en México busca una mayor regulación, participación y mejora del sector energético del país. Hasta este momento, las rondas han sido clasificadas por analistas extranjeros como de gran transparencia y, en cierto modo, ejemplares en el proceso de las reformas en México. Una iniciativa de esta magnitud involucra a órganos públicos, empresas nacionales y extranjeras, organismos reguladores, intermediarios y observadores, así como innumerables procesos, regulaciones y requisitos que garanticen una eficiente ejecución.

Dentro de los procesos que garantizan una correcta implementación de la reforma energética - y que ofrece seguridad tanto para las empresas participantes como para el gobierno, la cadena productiva y los consumidores finales-, se encuentra todo lo relativo a seguros y garantías. Desde protección de activos hasta protección de personal y responsabilidad ante terceros, las empresas participantes en las rondas deben contar con coberturas específicas que garanticen la protección de todos los actores involucrados.

Específicamente enfocados en las rondas, la autoridad en México marca la necesidad para los ganadores de las licitaciones de mostrar esencialmente cuatro coberturas de seguro:

1. Daño Físico a los activos de los campos. (en caso de que estos activos existan, como, por ejemplo, en los casos de los campos maduros licitados en la Ronda 1.3)
2. Cobertura de compensación a trabajadores por accidentes en el trabajo. Usualmente una cobertura que se otorga por el IMSS, en el caso de trabajadores que empresas mexicanas están obligadas a dar de alta.
3. Coberturas de Responsabilidad Civil (daños a terceros) que incluyan responsabilidad Civil Ambiental.
4. Cobertura de Descontrol de Pozos u OEE (Operator’s Extra Expense) que en esencia cubre los gastos relacionados con controlar un pozo en descontrol por caídas /subidas de presión, un reventón / explosión de un pozo (blowout) que pudiesen ser, por ejemplo, el tener que perforar un pozo secundario para aliviar la presión entre muchas otras medidas.

Las pólizas de seguro de responsabilidad por daños ambientales deberán cubrir, entre otros, costos y gastos de:

• Atención a emergencias.
• Contención de contaminantes.
• Mitigación de impactos y daños ambientales.
• Caracterización de sitios contaminados.
• Remediación de sitios contaminados.
• Restauración o compensación ambiental.

La ASEA (Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente del sector Hidrocarburos) marca claramente los límites mínimos de cobertura que se deben de adquirir para la Responsabilidad Civil y para OEE. Estos varían dependiendo de las características de los campos: si son en tierra o mar afuera. Los de más alto riesgo y, obviamente, con el requerimiento de límites mayores son los campos en AGUAS PROFUNDAS (tirantes de agua mayores a 500 metros) donde para Responsabilidad Civil y Responsabilidad Civil Ambiental se tienen que adquirir límites de por lo menos 700 millones de dólares.

Es importante resaltar que la autoridad en México marca dos formas para determinar los montos mínimos a asegurar en los proyectos:

• Vía las propias Disposiciones Administrativas.
• Vía un Estudio de Pérdida Máxima Probable (PML).

Bajo qué marco se debe de realizar un PML y qué empresa está autorizada para realizarlo, son temas que se están discutiendo actualmente y se espera que la ASEA emita ciertas normas al respecto.

Por otro lado, las empresas internacionales, en especial las grandes petroleras, conocen los riesgos que conllevan los proyectos de exploración, perforación y extracción de petróleo y gas, pero están entrando a un país donde algunas regulaciones son nuevas y las autoridades se están reestructurando para poder manejar las nuevas exigencias. A su vez, se están conformando empresas mexicanas como los nuevos productores nacionales de petróleo y gas, y algunas de ellas están apenas conociendo el entorno de negocio de los hidrocarburos.

¿Qué preguntas deben hacerse las empresas de Energía para una Administración de Riesgos Efectiva?

Es muy importante que todas las empresas (independientemente del tamaño, origen del capital, antigüedad en el mercado, etc.) interesadas en ser jugadores importantes dentro de la reforma energética en nuestro país, se cuestionen los siguientes temas:

1. ¿Estoy identificando los riesgos de mi operación de manera oportuna, y mi empresa tiene la capacidad financiera para asumir ciertos riesgos específicos de estos giros?
2. ¿Qué lecciones me deja este sector en otros países? (mejores prácticas, lecciones aprendidas de siniestros)
3. ¿Cómo estoy transfiriendo los riesgos? ¿El mercado mexicano de seguros entiende de estos riesgos (y tiene la capacidad para asumirlos) o tengo que involucrar al reaseguro? ¿Esto cómo me impacta?
4. ¿Estoy entendiendo los requerimientos de la autoridad reguladora e interactuando de manera eficiente con ella? ¿Estoy realizando los estudios de PML o Impacto Ambiental necesarios?
5. ¿Tengo  planes de contingencia en pie y trabajo con proveedores que entienden el sector y mis riesgos?
6. Para un posible descontrol de pozo, ¿tengo un proveedor de servicio especializado que sepa y tenga los recursos locales para ayudarme a controlar el pozo de nuevo?
7. ¿Tengo a los empleados con el perfil, capacitación y experiencia adecuada en el sector para llevar mi proyecto adelante?
8. ¿Cuándo se comienza con proyectos de “fracking”, que en México tienen mucho potencial para los mismos? ¿Qué lecciones buenas y malas podemos aprender del desarrollo del “fracking” en otros países?

Si a todas las reflexiones anteriores las empresas tienen una respuesta clara, ¡bienvenidos a la Reforma Energética!