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Blog: El riesgo en contexto

Los seguros en tiempos de disrupción tecnológica

Por Ana Patricia Giraldo Miércoles, 30 Noviembre 2016

En esta época moderna marcada por los constantes avances tecnológicos, todos hablan de una constante: un mundo cada vez más lleno de riesgos.  Esto es sin duda algo preocupante, pero para los que estamos en el negocio asegurador representa también un escenario ideal por nuestra posibilidad de tener un rol protagónico.

Sin embargo, lo anterior no es necesariamente del todo cierto.  Todos sabemos que un riesgo asegurable es todo aquello que está entre la certeza y la imposibilidad, y ese parece un campo enorme para el seguro.  Pero ese campo es cada vez más estrecho de cara a los riesgos tradicionales debido a los avances tecnológicos exponenciales de la humanidad.  La tecnología es un elemento disruptivo en muchos ámbitos, y el mercado asegurador no se salva de ello. Eso se nota en el impacto sustancial de lo que se considera incierto, y que consecuentemente va a cambiar la manera como todos interactuamos en este mercado.

Pensemos en algo tan sencillo como las pruebas de predictibilidad genética que permiten, con un alto grado de certeza, anticipar las enfermedades que una persona sufrirá, e incluso la causa de su muerte décadas antes de que esto ocurra.  Incluyamos en nuestro análisis los avances de la biotecnología, que desde ya anuncian (creámoslo o no) la posibilidad de detectar el cáncer desde sus etapas más tempranas mediante muestras de sangre (ver mirOculus).  Para complementar nuestro panorama, imaginen a IBM sustituyendo nuestros médicos de cabecera al utilizar inteligencia artificial (IA) aplicada a grandes bases de datos históricas (Big Data) para interpretar síntomas, diagnosticar y  predecir enfermedades, e incluso darles un tratamiento más asertivo (ver Talkspace o Medroom). Y qué decir de los aplicativos de transmisión digital que permiten monitorear el comportamiento de los asegurados (sus hábitos de sueño y actividad física, signos vitales, entre otros). 

¿Imaginan el impacto de este tipo de herramientas en el proceso de tarifación, suscripción y atención de siniestros de seguros de vida y de salud? ¿Alcanzan a dimensionar lo que puede ocurrir en materia de “selección o antiselección del riesgo”?

Para no ir demasiado lejos, tomemos otro ejemplo: los automóviles. Empecemos por lo más elemental: los automóviles no van a ser robados, pues todos traerán incorporados GPS que harán inmediata su localización. Por otro lado, con los grandes avances en la tecnología en la industria automotriz, las colisiones van a reducirse considerablemente como resultado de una tecnología suficiente para reemplazar al conductor (ver Driverless Car Program de Google). ¿Qué queda entonces de lo que tradicionalmente conocemos como seguros para vehículos?  Al parecer, nada….o en el mejor de los casos, poco.

En otro ejemplo, ilustremos un tercer escenario para los seguros de propiedad y agrícolas: la llegada de los drones.  Su uso evidente parece ser el de las inspecciones de riesgos, los reportes de suscripción y la atención de siniestros, en lugares de alto riesgo o difícil acceso por motivos geográficos, climáticos o de orden público.  Sin embargo, es claro que evolucionarán a ser herramientas valiosísimas para la recolección de información que hará menos incierto lo que hoy nos es desconocido. 

Finalmente, no puedo dejar de mencionar el impacto del Big Data y las herramientas de Analytics que permiten a los asegurados acceder a la información que hasta hace poco estaba casi de manera exclusiva en cabeza de aseguradoras y reaseguradores.  Esta tendencia sin duda cambiará la dinámica de las negociaciones en el mercado de seguros.

Hay muchos más ejemplos de este tipo que hoy son una realidad y están transformando nuestra industria.  El impacto será profundo  e irá mucho más allá de la simple comercialización del seguro.  La disrupción será aún mayor en la medida que estas herramientas – lo que con seguridad ocurrirá – sean democratizadas al hacerse más sencillas, inteligentes y económicas.