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Blog: El riesgo en contexto

Un empleado sano es más eficiente, y le ahorra a las empresas

Por Thomas F. Ryan Jueves, 09 Febrero 2017

Promocionar una buena salud es la forma clásica con la que resultan beneficiados tanto el empresario como los trabajadores. Los trabajadores disfrutan de los beneficios individuales de un estilo de vida sano, mientras que, por ejemplo, en Estados Unidos los empresarios se ahorran más de 400 mil millones de dólares en gastos anuales por ausencias no planificadas.

Pero no siempre es fácil conseguir que los trabajadores participen en los programas de bienestar de la empresa. Dos de las formas con las que los empresarios pueden fomentar la participación son el ofrecimiento de incentivos, y sacando provecho de la tecnología en desarrollo, como por ejemplo los dispositivos que se pueden llevar puestos.

Incentivos

Se debe tener en cuenta distintos factores a la hora de desarrollar un programa de bienestar. Por ejemplo: cómo se controlará, qué parámetros o indicadores clave del rendimiento determinarán el éxito y qué incentivos se pueden ofrecer para fomentar la participación del trabajador.

Los incentivos normalmente encajan en dos categorías:

  • Incentivos económicos: tienen un impacto sobre la cartera de sus trabajadores e incluyen créditos para planes médicos, tarjetas regalo y contribuciones a cuentas de ahorro para la salud. Los incentivos económicos pueden promover la participación del trabajador, pero por sí mismos puede que no provoquen un cambio en el comportamiento a largo plazo.
  • Incentivos intrínsecos: se apoyan en el poder de las dinámicas sociales; por ejemplo, una competición entre departamentos centrada en conseguir objetivos trimestrales en materia de salud.

Las investigaciones han demostrado que las conexiones sociales entre compañeros de trabajo, familia y amigos pueden tener una influencia sobre las elecciones de los trabajadores en cuanto a estilo de vida y su capacidad para seguir programas específicos como, por ejemplo, aquellos centrados en ayudarles a perder peso, dejar de fumar, o a aumentar su actividad.

Uso de dispositivos para llevar puestos

Una vez que su empresa decide realizar un programa de bienestar, los niveles de participación y los índices de éxito se pueden controlar por medio de pulseras de fitness que recopilan datos sobre, por ejemplo, el número de pasos al día, los hábitos nutricionales y los patrones de sueño.

Actualmente, solo el 24% de los empresarios utilizan dispositivos para llevar puestos en sus ofertas de bienestar y salud, según estudios de Mercer, una empresa de Marsh & McLennan Companies.

Los datos de las pulseras de fitness se pueden utilizar como una base para la distribución de incentivos. A través de dichos datos se puede fomentar el sentido de comunidad, incluso convirtiendo el fitness en un juego, como puede ser lanzando el reto a todos los equipos con pulseras de fitness de alcanzar un determinado número de pasos al mes para poder ganar un premio. Los trabajadores pueden incluso utilizar estas pulseras para hacer un seguimiento de su estado físico por sí mismos.

No obstante, los empresarios deberán tener cuidado. Las empresas que recopilen cualquier tipo de dato de sus empleados deberán garantizar su privacidad. Los datos deberán permanecer anónimos y de forma agregada. De igual forma, los empresarios deben recordar que los datos obtenidos de las pulseras fitness puede que no sean del todo precisos.

Por medio de incentivos y de la tecnología en materia de salud, las empresas pueden animar a los trabajadores a gestionar mejor su salud, lo que puede derivar en cambios a largo plazo en el estilo de vida y beneficios que tanto empresarios como trabajadores, pueden acumular durante años.