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Blog: El riesgo en contexto

Beneficios de una empresa saludable, ¿cómo capitalizarlos?

Por Vanessa Choroco y Claudia Espinoza. Martes, 12 Junio 2018

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) estiman que cada año mueren dos millones de hombres y mujeres como resultado de accidentes, enfermedades o heridas relacionadas con el trabajo. De igual manera, existen accidentes no fatales en el lugar de trabajo, los cuales suman alrededor de 278 millones de incidentes y provocan, al menos, tres días laborables perdidos por incapacidad y 170 millones de nuevos casos de enfermedad relacionada al trabajo. Adicionalmente, el 8% de la tasa global de trastornos depresivos se relaciona actualmente con riesgos ocupacionales.

Las cifras antes mencionadas son reportes de lugares de trabajos formales y registrados. Sin embargo, en muchos países, la mayoría de los trabajadores son empleados informales. En estas situaciones no se lleva ningún registro de las enfermedades o accidentes de trabajo y mucho menos se lleva a cabo algún programa para prevenirlos. 

Hacerse cargo de esta impresionante tasa de mortalidad, costo económico y pérdidas humanas derivadas de ambientes de trabajo no saludables, es un gran reto para el país, las organizaciones, los líderes de las empresas y los profesionales de la salud. 

Ante esta situación, implementar un modelo de empresa saludable genera múltiples beneficios y supone una estrategia de diferenciación en las organizaciones. Este efecto se verá reflejado en la gestión interna de las compañías, en su imagen y competitividad y además, en la mejora en la salud, bienestar, motivación y seguridad de sus colaboradores. De esta forma, también se  reducirá los accidentes y las enfermedades laborales de manera sostenible. 

El modelo de empresa saludable indicado por la OMS, es una potente herramienta de gestión. Bajo este marco, los trabajadores y jefes colaboran en un proceso de mejora continua, basando el modelo en los siguientes pilares:

  • La salud y la seguridad concernientes al espacio físico de trabajo, donde se consideran los riesgos biológicos, físicos, químicos y ergonómicos.
  • La salud, la seguridad y el bienestar concernientes al medio psicosocial del trabajo, incluyendo la organización del mismo y la cultura del ambiente de trabajo.
  • Los recursos de salud personales en el espacio de trabajo (hábitos o estilos de vida saludables).
  • La participación de la empresa en la comunidad, buscando mejorar la salud de los trabajadores, sus familias y de otros miembros de la comunidad.

Cabe resaltar que no existe un patrón único para crear entornos laborales saludables. Todas las empresas según su rubro, características, tamaño y recursos disponibles, pueden implementar estrategias para ir creando entornos de trabajo saludables. También pueden decidir con cuál de los pilares mencionados pueden empezar (espacio físico de trabajo, medio psicosocial del trabajo, recursos de salud personales o participación de la empresa en la comunidad), hasta llegar a todos los pilares de forma integrada. 

Para ello la OMS plantea 5 objetivos o lineamientos básicos que deben tomarse en cuenta para establecer la base para crear una empresa saludable: 

  1. Cumplir con la legislación vigente en prevención de riesgos laborales y establecer intervenciones más allá de dicha legislación. 
  2. Proteger y promover la salud en el lugar de trabajo, involucrando a sus colaboradores en las medidas y prácticas de estructurar los procesos de trabajo. 
  3. Mejorar el funcionamiento de los servicios de salud ocupacional y el acceso a los mismos para todos los colaboradores. 
  4. Evaluar la calidad e impacto de sus programas, es decir ofrecer datos probatorios para fundamentar las medidas y prácticas implementadas. 
  5. Integrar la salud de los trabajadores en otras políticas de la empresa.  

La Red Europea de Promoción de la Salud en el Trabajo (ENWHP) ha demostrado que la promoción de la salud en el trabajo mejora el ambiente laboral y es beneficioso para la  empresa, los trabajadores y la sociedad. 

Nos indica además que cada Euro invertido en programas de promoción de la salud en el trabajo, genera un retorno de inversión de entre 2.5 y 4.8 Euros en ausentismo laboral y de entre 2.3 y 5.9 Euros en costes de enfermedad.

Entonces, para implementar un programa de entorno laboral saludable que sea sustentable y efectivo para atender las necesidades de los trabajadores, la OMS nos indica que debemos conocer e implementar acciones en los cuatro pilares de influencia señalados anteriormente. 

Para lograr este objetivo, cada empresa debe seguir un proceso que involucra la mejora continua, el abordaje de sistemas de dirección y la transferencia de conocimiento y componentes de investigación / acción. 

     

 

 

 

 

 

 

Este proceso, recomendado por la OMS, está basado en un proceso cíclico o iterativo que continuamente planea, actúa, revisa y mejora las actividades de cada programa implementado en las empresas. 

Recordemos que un buen lugar para trabajar se define como un lugar dónde los trabajadores confían y disfrutan de las personas con quienes trabajan y confían en lo que hacen. Además, se caracteriza por mantener buenas relaciones entre los empleados, la Dirección, sus puestos de trabajo, la Compañía, los líderes y otros compañeros. 

Con el aumento año con año de casos de muertes y accidentes relacionados con el trabajo, la implementación de un modelo de empresa saludable genera múltiples beneficios y supone una estrategia de diferenciación en las organizaciones. 

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