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Riesgo transaccional: hacia un futuro más técnico, disciplinado y profesionalizado

El mercado de seguros de riesgo transaccional experimentó un crecimiento sostenido y una notable evolución durante 2025, alineándose con las tendencias globales, especialmente en Europa y, de manera destacada, en España.

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Por Anna Espinalt y Luis Cabanas

El mercado de seguros de riesgo transaccional experimentó un crecimiento sostenido y una notable evolución durante 2025, alineándose con las tendencias globales, especialmente en Europa y, de manera destacada, en España.

A nivel internacional, la actividad de fusiones y adquisiciones (M&A) registró una recuperación significativa, impulsada por un aumento relevante tanto en el volumen como en la complejidad de las operaciones. Como resultado, el valor agregado de las transacciones alcanzó aproximadamente los 5 billones de dólares, lo que representa un incremento del 37% respecto al año anterior, mientras que el número de operaciones creció entre un 12% y 15%. Este contexto favoreció una mayor demanda de seguros de riesgo transaccional, consolidándolos como instrumentos esenciales para gestionar la incertidumbre y transferir riesgos de manera eficiente en operaciones cada vez más sofisticadas, especialmente en entornos transfronterizos.

En Europa, el mercado se caracterizó por una recuperación significativa de la actividad, un moderado aumento de precios y una continua innovación en coberturas. La entrada de nuevos actores, junto con un entorno cada vez más competitivo, impulsaron la oferta de coberturas más amplias y una mayor flexibilidad en la suscripción, incluso a pesar del incremento en la frecuencia y severidad de siniestros.

En España, la evolución fue coherente con la europea, destacando un elevado volumen de operaciones en el mid-market y un número sostenido de grandes transacciones, aunque en menor medida. En cuanto a los sectores, se observa un cambio de paradigma respecto a años anteriores, con un ajuste en el ritmo de transacciones en el sector de las energías renovables, un fortalecimiento notable del real estate y la consolidación de los sectores tecnológico y educativo.

En términos generales, el mercado de las pólizas de manifestaciones y garantías (Warranty and Indemnity o “W&I”, por sus siglas en inglés) muestra un mayor grado de madurez, caracterizado por su competitividad, coberturas amplias, procesos de suscripción ágiles y equipos especializados. Además, ha demostrado capacidad para asumir nuevos riesgos tradicionalmente no cubiertos. Esto ha provocado una ampliación del alcance de la cobertura, incorporando mejoras que ya se consideran estándar, con menos exclusiones y mayor disposición a incluir mejoras de carácter sintético. Entre estas mejoras destacan, por ejemplo, la eliminación de ciertos calificadores de conocimiento del vendedor y de materialidad, o, en transacciones con compañías de presencia internacional, la cobertura para jurisdicciones de menor relevancia, con revisión limitada o incluso sin revisión (blind spot). Todo ello sin olvidarnos de las pólizas W&I totalmente sintéticas, que continúan ganando tracción, especialmente en situaciones especiales (distressed) o con recursos limitados frente al vendedor.

Si hablamos de los costes asociados a estas soluciones en España, se vio que las primas se situaron generalmente entre el 0,6% y el 1,2%, según sector y tipo de transacción, mientras que las franquicias oscilaron entre el 0% y el 0,5% del valor de la operación, consolidándose la opción tipping to nil —franquicia acumulativa que, una vez alcanzado su umbral, ofrece cobertura desde el primer euro— como un elemento clave.

Una muestra más de que la adopción de estas soluciones aseguradoras sigue en aumento, impulsada por la creciente sofisticación de las operaciones y la necesidad de mitigar riesgos en un entorno económico y regulatorio más exigente, se refleja en el uso de los seguros de contingencias. El uso de este tipo de pólizas, en particular en el ámbito fiscal, se ha expandido como respuesta a la necesidad de aportar mayor certidumbre en cuestiones tributarias, particularmente en operaciones transfronterizas y procesos de reestructuración societaria.

En síntesis, el mercado global de seguros de riesgo transaccional se encuentra en una fase de consolidación y crecimiento, con España mostrando una evolución favorable tanto en volumen como en sofisticación. La creciente complejidad de las transacciones y la experiencia acumulada en la gestión de siniestros están propiciando un mercado más técnico, disciplinado y profesionalizado, donde el seguro se configura como un elemento clave para la adecuada estructuración y ejecución de operaciones corporativas. A pesar de la incertidumbre geopolítica, se prevé que en 2026 el mercado mantenga las dinámicas positivas observadas en 2025.

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