Las tendencias del sector de la movilidad apuntan a un transporte ecológico y autosuficiente

El coronavirus ha revolucionado el sector de la movilidad transformando el cómo y el cuánto nos movemos. La capacidad de las redes de transporte público de todo el mundo se ha visto reducida, ya que las personas se quedan en casa o eligen medios de transporte individual. Por este motivo, la demanda de vehículos está resurgiendo en algunas zonas urbanas. Sin embargo, la pandemia no muestra signos de frenar el aumento del transporte ecológico.

El automóvil, el ganador de 2020

Según una encuesta realizada en junio en ocho países por el Foro Oliver Wyman, aproximadamente una cuarta parte de las personas está menos dispuesta a desplazarse en autobús o en metro una vez finalicen las restricciones de movilidad. Los coches registraron el mayor repunte en su uso y el 46% de los encuestados afirmó estar más dispuesto a desplazarse en automóvil una vez levantadas las medidas de bloqueo. La venta de automóviles se recuperó en la segunda mitad del año, pero lo llamativo fue el cambio hacia los vehículos eléctricos, cuya venta se disparó en toda Europa, mientras otros mercados del mundo se muestran preparados para un crecimiento similar a medida que el precio de las baterías baje y se disponga de más infraestructura y modelos de recarga.

Los ciclistas y los peatones están aquí para quedarse

La bicicleta se convirtió el año pasado en una opción muy popular entre los ciudadanos para evitar el transporte público. Una cuarta parte de los ciclistas está más dispuesta a desplazarse al trabajo en bicicleta cuando regresen a la oficina. Los peatones reaccionaron igual: el 41% afirmó estar más dispuesto a ir caminando al trabajo cuando vuelva a la oficina. A raíz de esta tendencia, muchas ciudades están remodelando sus infraestructuras; Berlín, Bogotá y Nueva York han rediseñado sus carreteras para acoger a más peatones y ciclistas y otras, como Montreal, San Francisco y Viena, están prohibiendo el tráfico y reduciendo los límites de velocidad para crear "calles de velocidad reducida" para peatones y ciclistas.

El cambio climático impulsará la regulación de la movilidad

La Unión Europea ha reafirmado las estrictas normas sobre las emisiones de los coches, mientras que Japón y California han tomado medidas para eliminar los vehículos de gasolina. Cada vez más gobiernos ofrecen dinero y otros incentivos, como facilidades de aparcamiento o de carga, para convencer a los consumidores de comprar un vehículo eléctrico. Esto debería acelerar la llegada la nueva movilidad: limpia, resistente y cada vez más digital.

Las tecnologías virtuales sobrevivirán al coronavirus

Más de la mitad de los que han probado herramientas virtuales, como la asistencia sanitaria a distancia (telemedicina), las compras online o las videoconferencias, continuarán utilizándolas después de la pandemia debido al ahorro de tiempo y la posibilidad de hacer lo mismo que de manera presencial, y no tanto por seguridad para evitar contagios.

Las empresas se adaptan y se asocian para triunfar

Muchos de estos cambios requerirán la colaboración público- privada para llevarlos a cabo. Las ciudades no tienen el capital necesario para transformar sus redes de movilidad, por lo que las asociaciones estratégicas son más importantes que nunca este año. Se espera que la competencia entre ciudades por estas colaboraciones se intensifique, ya que los agentes de la movilidad buscan los gobiernos más innovadores y con mayor visión de futuro.