Por Paul Knowles ,
Global Head of PEMA, Chairman of Global Construction
23/01/2026 · Lectura en 4 minutos
El entorno del capital privado entra en una etapa decisiva. Tras años de salidas postergadas y expectativas ajustadas, las condiciones comienzan a alinearse para transformar preparación en ejecución.
Hoy, la presión por generar liquidez y materializar valor es mayor. Los fondos que logren combinar disciplina, anticipación y gestión integral del riesgo estarán mejor posicionados para ejecutar salidas exitosas en 2026.
No se trata solo de vender.
Se trata de hacerlo en el momento correcto y con la estructura adecuada.
Tres factores que impulsan el repunte de salidas
La desaceleración en la actividad de transacciones durante 2023 y 2024 generó una acumulación relevante de inversiones que ahora se aproximan a su madurez.
Muchas compañías participadas han:
• Fortalecido sus balances
• Optimizado operaciones
• Consolidado su posicionamiento estratégico
Con mayor estabilidad de mercado y regreso de compradores, los patrocinadores evalúan salidas que equilibren velocidad, valor y oportunidad.
Los inversionistas están cada vez más enfocados en la reciclación de capital. Las distribuciones retrasadas han intensificado la necesidad de devolver recursos.
Esta dinámica impulsa a los fondos a:
• Acelerar la planificación de salidas
• Explorar múltiples rutas de desinversión
• Evaluar ventas estratégicas
• Analizar transacciones entre fondos
• Considerar recapitalizaciones
El objetivo es cumplir con las expectativas de liquidez sin comprometer el valor del activo.
Los compradores han regresado al mercado, pero con mayor selectividad.
Hoy buscan:
• Fundamentos financieros sólidos
• Trayectorias claras de crecimiento
• Estructuras transparentes
Al mismo tiempo, los inversionistas secundarios mantienen actividad relevante y creatividad en las estructuras de transacción.
La mejora en condiciones de financiamiento y mayor previsibilidad en valoraciones generan un entorno más equilibrado entre compradores y vendedores.
Las salidas exitosas no comienzan con la firma del contrato. Comienzan mucho antes.
Las firmas que obtienen mejores resultados abordan la salida como un proceso estructurado y multidimensional.
1. Definir el momento estratégico
Alinear la salida con ciclos de mercado y percepción de los compradores puede optimizar la realización de valor.
No todas las ventanas de mercado ofrecen el mismo equilibrio entre precio y competencia.
2. Preparar la compañía participada
La preparación debe enfocarse en:
• Desempeño operativo
• Gobierno corporativo
• Narrativa de crecimiento
• Claridad estratégica
Una historia sólida y bien sustentada amplía el universo de compradores potenciales.
3. Mitigar riesgos de forma anticipada
La gestión del riesgo transaccional aporta certeza en la negociación.
Herramientas como:
• Seguros de declaraciones y garantías
• Seguros fiscales: pueden reducir fricciones y fortalecer la confianza entre las partes.
La mitigación proactiva evita ajustes de precio o retrasos en cierre.
4. Gestionar personas y cultura
La estabilidad del equipo directivo y la continuidad operativa influyen directamente en el valor percibido del activo.
Anticipar:
• Estrategias de retención
• Planes de continuidad
• Transiciones organizacionales
favorece un cierre más sólido y una integración más eficiente.
5. Anticipar requisitos regulatorios y fiscales
El entorno normativo evoluciona constantemente.
Estructurar la transacción considerando requisitos regulatorios y fiscales permite:
• Reducir contingencias
• Proteger el producto neto de la venta
• Minimizar retrasos
La disciplina técnica se traduce en mayor certidumbre.
Más allá de la transacción: confianza y continuidad
En un mercado exigente, la diferencia entre una salida promedio y una salida exitosa radica en la preparación.
Las firmas que integran gestión de riesgos, estrategia de personas y planificación estructural logran:
• Reducir incertidumbre
• Proteger valor
• Acelerar ejecución
• Fortalecer la confianza de inversionistas
La salida no es el final del ciclo. Es el punto donde se materializa el valor creado.
Los especialistas en Capital Privado, Fusiones y Adquisiciones trabajan de manera coordinada para integrar experiencia en riesgos, personas y estrategia.
El enfoque incluye:
• Gestión del riesgo transaccional
• Mitigación de riesgos operativos
• Estrategias de personas y continuidad
• Apoyo en transiciones organizacionales
El objetivo es acompañar a los patrocinadores en cada etapa de la transacción, aportando mayor certidumbre y continuidad.