Día Mundial de la Salud Mental: Ser paciente mental en el trabajo

Según cifras entregadas por la Organización Mundial para la Salud (OMS); a nivel mundial, se estima que 264 millones de personas padecen depresión, un síndrome, que junto con los trastornos de ansiedad y otras categorías de enfermedades mentales, afectan a un número mayor de individuos alrededor del mundo. 

Pero ¿cuál es la importancia de conocer dicha cifra? 

Para muchos de nosotros, el trabajo es una parte importante de nuestras vidas. Es donde pasamos gran parte de nuestro tiempo, donde obtenemos nuestros ingresos y a menudo donde hacemos nuestros amigos.   

Así mismo, tener un trabajo satisfactorio puede ser bueno para su salud mental y el bienestar general. Sin embargo, de igual manera, si se forma parte de la considerable cifra de pacientes que sufren de algún diagnóstico mental en el mundo, es muy probable que el trabajo continúe siendo una necesidad innegable para poder mantener un estilo de vida normal. 

¿Es posible lograr una vida laboral productiva, siendo un paciente mental diagnosticado? 

Día Mundial de la Salud Mental: Un momento para hablar de los ambientes de trabajo amigables  

Las personas que viven con enfermedades mentales quieren los mismos entornos de trabajo saludables que todos los demás. Ignorar la salud mental en el lugar de trabajo puede llegar a causar pérdidas masivas en los resultados de una empresa y crear dificultades para los empleados a mediano y largo plazo.  

Por esta razón, la legislación sobre salud y seguridad en el lugar de trabajo de países como Estados Unidos, requiere que los empleadores garanticen que los lugares de trabajo sean saludables tanto física como mentalmente para todos los empleados. Esto significa que se deben tomar medidas para garantizar que el entorno de trabajo no dañe el bienestar mental ni agravar una condición existente. 

Esto significa que es un deber no solo tomar medidas de prevención de riesgos potenciales para la salud y la seguridad de mental de los individuos que forman parte del grupo de trabajo, sino también de generar un ambiente de aceptación y empatía para los miembros del equipo ya diagnosticados. 

Ahora, la responsabilidad de preservar dichos ambientes no debe recaer exclusivamente dentro de las manos del empleador.  

En caso de que alguno de sus colegas esté pasando por una etapa o contexto difícil, este puede necesitar su apoyo de manera continua. Por esto, tome en cuenta que la empatía y trato que usted sea capaz de generar afectará de manera considerable el bienestar y funcionamiento no solo de los resultados laborales, sino también de la vida de un compañero.