¿Apoya su empresa a la salud mental?

La COVID-19 ha tenido un impacto significativo en la salud mental en todo el mundo. Como resultado, el bienestar emocional de los empleados ha ganado rápidamente un espacio en la agenda corporativa.

La COVID-19 ha tenido un impacto significativo en la salud mental en todo el mundo. Como resultado, el bienestar emocional de los empleados ha ganado rápidamente un espacio en la agenda corporativa.

Más allá de los Programas de Asistencia al Empleado (PAE)

La pandemia ha puesto en evidencia la necesidad de un mejor acceso a la atención de la salud mental, ya que más personas sufren estrés, soledad y depresión. Al mismo tiempo, están aumentando los problemas complejos de salud mental, como la adicción y el trastorno de estrés postraumático.

Los empleadores que anteriormente habían adoptado un enfoque pasivo para respaldar la salud y el bienestar de sus empleados, ahora están tratando de crear de manera proactiva programas de beneficios en el lugar de trabajo que apoyen la salud mental.

Si bien un Programa de Asistencia al Empleado (PAE) ha sido tradicionalmente la piedra angular de la estrategia de salud mental de las empresas, las nuevas soluciones permiten a las organizaciones centrarse en la prevención, la resiliencia y las políticas internas.

Por ejemplo, las plataformas digitales para terapias validadas científicamente, como la terapia cognitivo-conductual (TCC), pueden facilitar la oferta de soluciones a todos los empleados, mejorando el acceso a las opciones de atención fuera del asesoramiento presencial tradicional.

Al crear una estrategia integral para respaldar los problemas de salud mental, hay tres elementos clave a tener en cuenta:

  1. Utilice los datos para comprender las necesidades de sus empleados: es importante que los empleadores comprendan las necesidades únicas de salud mental de su población.
  2. Ofrezca valor a sus empleados: un enfoque único para la salud mental nunca ha sido óptimo.
  3. Reduzca el estigma: las empresas deben dotar a los gerentes y supervisores, con las habilidades para identificar las señales de alerta temprana de estrés y problemas de salud mental.

Una estrategia sólida de salud mental le permite al empleador establecer un marco de acción, identificar brechas, abordar las preferencias de sus empleados y cubrir las necesidades en todo el espectro de afecciones de salud mental.

Convirtiendo el riesgo de la salud en valor: ¿Apoya su empresa la salud mental?

Desarrollar una estrategia de bienestar que impuse la productividad y sea rentable.