Por Aníbal Díaz ,
Senior Consultant - Risk Consulting
13/02/2026 · Lectura en 3 minutos
En la era digital en la que vivimos, nuestras vidas, trabajos y negocios dependen cada vez más de la tecnología y de sistemas conectados entre sí. Esta situación nos ofrece muchas ventajas, pero también nos expone a riesgos y amenazas que pueden afectar desde nuestra información personal hasta la continuidad de grandes empresas. Para protegerse de estos riesgos, las organizaciones cuentan con un aliado fundamental, el Centro de Operaciones de Seguridad, conocido como SOC por sus siglas en inglés.
Un Centro de Operaciones de Seguridad (SOC) es el guardián digital de las organizaciones, es una figura clave en un mundo cada vez más conectado y vulnerable. Un SOC, consiste en una combinación de tecnología, procesos y talento humano especializado, para detectar y responder a amenazas de ciberseguridad en tiempo real, protegiendo activos valiosos y asegurando la continuidad del negocio.
Proteger los activos críticos dentro de una organización, no es una tarea que se lleve a cabo de la misma manera, cada persona, negocio y organización ve los riesgos y responsabilidades en ciberseguridad desde ángulos diferentes. Por eso, entender estas distintas visiones es vital para unir esfuerzos, romper silos y construir una defensa integrada que realmente responda a las necesidades del negocio.
Con este objetivo, ISMS Forum en colaboración con Marsh España, lanzaron el Libro Blanco del SOC, una guía integral que aborda la ciberseguridad, incluyendo el panorama de amenazas, la evolución de los centros de operaciones de seguridad y los modelos de despliegue.
Alineado con esta visión, el CISO aspira a ser una figura estratégica en las organizaciones, convirtiéndose en una figura clave en la toma de decisiones en la organización, su responsabilidad principal consiste en identificar los riesgos, evaluarlos y gestionarlos teniendo en cuenta los objetivos de negocio y para ello, un SOC es una herramienta fundamental en su día a día, convirtiéndose en un aliado estratégico.
En el dinámico mundo de la ciberseguridad, el SOC ha dejado de ser un simple centro de monitoreo. Gracias al uso de tecnologías como la inteligencia artificial, la automatización y el análisis avanzado, el SOC anticipa, detecta y responde a amenazas con una visión integral y continua.
Sin embargo, los desafíos a los que nos enfrentamos persisten, el volumen creciente de alertas, la escasez de talento especializado, la complejidad de entornos multicloud, el uso de nuevas tecnologías, la integración de diferentes herramientas y fabricantes, la dependencia de terceros, la monitorización de entornos como OT, la transformación digital y el aumento de la presión regulatoria (NIS2, ENS, DORA), exigen una transformación constante. Las organizaciones demandan un SOC que no solo reaccione, sino que actúe proactivamente, que disponga de visibilidad en tiempo real, disponga de respuestas automatizadas, sea eficiente en costes y dé respuesta al cumplimiento normativo.
Los resultados que se buscan es la reducción de los tiempos de detección y respuesta, mejorando la postura de seguridad y proporcionando una mayor resiliencia operativa.
Algunas tendencias del SOC del futuro se orientan hacia modelos autónomos y predictivos, apoyados en IA generativa, métricas innovadoras o la integración con modelos de ciberriesgo cuantitativo que miden el verdadero impacto en la seguridad en el negocio. Por otra parte, también vemos en alza nuevos modelos operativos de SOC virtuales e híbridos, distribuidos y configurados multi-tenant o multi-cloud basados en inteligencia de amenazas que suponen un cambio de paradigma en el enfoque de los SOC tradicionales.
Para cualquier empresa, grande o pequeña, contar con un SOC ya no es una opción, sino una necesidad estratégica para enfrentar los riesgos del presente y del futuro digital.
Informe,Insight destacado
27/08/2025
Artículo
22/07/2025
Webcast,Insight destacado
21/05/2025