Skip to main content

Artículo

El seguro fiscal en operaciones de M&A: cuando la incertidumbre tributaria impacta en el diseño de una operación

El seguro fiscal en operaciones de M&A: cuando la incertidumbre tributaria impacta en el diseño de una operación

Suscríbete al podcast o reproduce este episodio en:

Por Mara Sánchez-Ávila

En las operaciones de M&A, los riesgos fiscales han dejado de ser un detalle técnico reservado para el final de la due diligence. En un entorno regulatorio más exigente y con interpretaciones normativas cada vez menos previsibles, la fiscalidad puede condicionar desde el precio hasta la forma en la que se estructura una operación. La consecuencia práctica es clara: hoy muchas transacciones no se piensan solo en términos de sinergias o estrategia industrial, sino también en términos de certidumbre.

¿Qué ha cambiado? Por un lado, la complejidad del marco fiscal: más jurisprudencia, más consultas vinculantes y una administración tributaria más activa en inspecciones y planes de control. Esto amplía lo que a menudo se denomina la zona gris, es decir, situaciones donde la norma admite interpretaciones distintas y una elevada probabilidad de discrepancia futura entre el criterio finalmente aplicado y la interpretación de la Administración Tributaria. Por otro lado, ha madurado el mercado asegurador, desarrollando pólizas capaces de cubrir riesgos que antes resultaban difíciles de transferir.

En este contexto, resulta de relevancia contar con un seguro fiscal (tax insurance) como herramienta de gestión del riesgo. Su función principal es trasladar a una póliza el impacto económico de una potencial contingencia fiscal identificada, siempre que exista una base técnica y jurídica razonable para defender el riesgo. Esto puede ayudar a que comprador y vendedor negocien con menos fricción, ya que reduce la necesidad de mecanismos contractuales complejos (por ejemplo, specific indemnities) o descuentos sobre el valor del activo.

Además, el seguro puede influir de forma positiva en los tiempos de la operación. Cuando las contingencias fiscales se gestionan solo a través de la negociación contractual, el proceso puede alargarse: se discute el reparto de responsabilidades, se ajusta el precio, se establecen garantías y se alarga el tiempo de negociación. En cambio, una transferencia adecuada del riesgo puede agilizar el cierre y permitir que la negociación se concentre en los elementos estratégicos del acuerdo en vez de en las contingencias identificadas.

Los riesgos que suelen aparecer en procesos de compraventa versan principalmente sobre la interpretación de convenios de doble imposición en ventas transfronterizas, incertidumbres en el tratamiento fiscal de la tributación indirecta en operaciones inmobiliarias o discusiones sobre la aprovechabilidad de créditos fiscales y bases imponibles negativas. Y aunque el foco siga siendo mayoritariamente fiscal, este tipo de soluciones se está ampliando a otros ámbitos (laboral, regulatorio, medioambiental o incluso cobertura sobre litigios en curso), siempre que el riesgo sea defendible con argumentos sólidos.

En definitiva, en un mundo donde la certeza jurídica es limitada, la capacidad de estructurar y transferir riesgos se convierte en parte del diseño de la transacción.

Perspectivas relacionadas