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Tendencias de la cadena de suministro en 2026: Una continuación de la complejidad y el riesgo

Riesgos cadena de suministro 2026: identifique, anticipe y mitigue interrupciones geopolíticas, climáticas y cibernéticas para fortalecer la resiliencia.

Los riesgos en la cadena de suministro probablemente seguirán siendo un tema central en los desafíos de resiliencia económica global y continuidad del negocio en 2026.

Los últimos años han expuesto la fragilidad y complejidad de las cadenas de suministro, con interrupciones que repercuten en diversas industrias y geografías. Los riesgos en la cadena de suministro pueden originarse por la volatilidad económica, eventos climáticos, escasez de mano de obra, ciberataques, conflictos geopolíticos, entre otros.

Las interrupciones globales en la cadena de suministro cuestan a las empresas un estimado de 184 mil millones de dólares anuales, y los datos de Sentrisk™ de Marsh muestran que el 65 % de las compañías enfrentan al menos un cuello de botella en su cadena de suministro. Comprender las tendencias emergentes en la cadena de suministro es esencial para que las empresas proyecten el 2026, ayudándolas a anticipar y mitigar los principales riesgos que afectan sus cadenas de suministro.

1. Incertidumbre geopolítica: La nueva normalidad

Las tensiones geopolíticas continúan alterando las cadenas de suministro globales a través de conflictos, guerras comerciales, sanciones, controles de exportación y cambios en las alianzas. En 2026 podría continuar el aumento de las barreras comerciales, la imposición súbita de aranceles y restricciones sobre materiales y tecnologías críticas. Esta complejidad podría intensificarse por conflictos regionales —como la crisis que se ha vivido en el estrecho de Ormuz y los conflictos en el Mar Rojo— y la fragmentación adicional de bloques comerciales globales, lo que obligará a las empresas a reevaluar sus estrategias de abastecimiento y manufactura durante el año.

Un enfoque proactivo frente a los riesgos geopolíticos, que incluya la actualización regular de escenarios para anticipar y monitorear riesgos emergentes, así como la revisión o búsqueda de coberturas innovadoras de seguros de riesgo político, puede ayudar a las empresas a anticiparse a las dinámicas cambiantes.

2. Cambio climático: Aumentando la disrupción

Las interrupciones causadas por eventos climáticos extremos probablemente seguirán representando un riesgo significativo en 2026. Actualmente, los desastres climáticos de mil millones de dólares ocurren cada tres semanas — cuatro veces más que los intervalos de doce semanas observados en los años 80.

Los riesgos climáticos pueden interrumpir las cadenas de suministro de varias maneras. Las sequías cada vez más comunes afectan vías fluviales críticas como el Rin, el Danubio y el Canal de Panamá, mientras que las inundaciones en otras zonas provocan congestión portuaria y colapsos de infraestructura. Estos desafíos comprometen el transporte marítimo global, tensionan la resiliencia de la infraestructura y pueden aumentar los costos operativos. También pueden afectar la disponibilidad de agua para la generación de energía y la manufactura. Los impactos climáticos en la salud y productividad laboral (como el calor extremo) agravan aún más las presiones operativas.

Adaptarse proactivamente a un clima cambiante, ya sea en términos de insumos o movimientos en la cadena de suministro, puede ayudar a prevenir interrupciones comerciales, desbloquear oportunidades de ingresos y potencialmente ahorrar en costos futuros.

3. Problemas en la Fuerza laboral: Abordando escasez y necesidades

Con la aceleración de jubilaciones, la expansión de la adopción de IA y la evolución de las expectativas de los empleados es probable que la escasez de talento en áreas clave persistan en 2026. Industrias como la energética, minera, construcción y agro enfrentan crecientes desafíos para cubrir roles esenciales, lo que a su vez amenaza con interrumpir cadenas críticas por disminución de productividad. Además, huelgas como la portuaria en EE. UU. en 2024, pueden tener consecuencias de amplio alcance en la cadena de suministro.

Recientemente, los cambios impulsados por aranceles y la incertidumbre económica continua han intensificado las presiones en el mercado laboral en sectores como manufactura y logística. Atraer y retener talento requiere que las organizaciones destaquen la importancia de roles clave —como los que impulsan estrategias de ubicación de manufactura— y exploren estrategias innovadoras para sostener y retener su fuerza laboral.

4. Ciberseguridad: Desenredando la red

A medida que las organizaciones adoptan la transformación digital, enfrentan riesgos de ciberseguridad cada vez más complejos y en evolución. Una encuesta global en ciberseguridad realizada en 2025 por Chartered Institute of Procurement and Supply (CIPS), encontró que casi un tercio de los gerentes de compras reportaron un aumento en ciberataques a sus cadenas de suministro en el mismo año, con el tema escalando en la lista de preocupaciones.

En 2026, cinco tendencias clave probablemente afectarán el panorama de ciberseguridad:

  • El auge de la IA y el aprendizaje automático usados ofensivamente por atacantes y defensivamente por organizaciones.
  • La creciente explotación de tecnología deepfake  para robo de identidad, fraude y desinformación.
  • La evolución de ataques de ransomware con tácticas de extorsión avanzadas amplificadas por IA y deepfakes.
  • El aumento persistente de ciberataques a la cadena de suministro que apuntan a vulnerabilidades en proveedores.
  • La amenaza emergente de la computación cuántica, que desafía los estándares criptográficos actuales y requiere mecanismos de cifrado resistente a la computación cuántica.

La interconexión de los ecosistemas de negocio modernos, especialmente a través de las cadenas de suministro, crea vulnerabilidades críticas que los actores maliciosos explotan cada vez más.

Las prioridades para la resiliencia cibernética pueden incluir cuantificar exposiciones a riesgos cibernéticos mediante modelado de pérdidas basado en escenarios, comparar pérdidas y costos potenciales de eventos cibernéticos, evaluar la efectividad de controles de ciberseguridad desde una perspectiva financiera y analizar diversas estructuras de programas de seguros cibernéticos.

5. Materiales críticos: Asegurando recursos

Es probable que la seguridad de minerales de tierras raras y otros materiales críticos siga siendo una preocupación estratégica con implicaciones en la seguridad nacional y en la economía.

La posición de China en la producción de minerales de tierras raras crea vulnerabilidades en el suministro para industrias que dependen de estos minerales, incluyendo electrónica, energía renovable y defensa. A finales de 2025, China implementó nuevas reglas de exportación que requieren licencias para productos que contienen un bajo porcentaje de minerales de tierras raras o tecnologías de su territorio. Estas reglas extienden efectivamente la influencia estratégica de China más allá del suministro de materia prima hacia las etapas de procesamiento, amplificando los riesgos en la cadena de suministro global.

En 2026, podría haber un esfuerzo internacional creciente para fortalecer la resiliencia de la cadena de suministro, con empresas y gobiernos acelerando iniciativas de diversificación, reciclaje y desarrollo de materiales alternativos. El incremento de las inversiones y de las alianzas estratégicas del Gobierno estadunidense en este campo, se perfilan como una tendencia determinante en el 2026.  

Frente a la volatilidad creciente, la resiliencia organizacional para empresas mineras y aquellas que dependen de minerales críticos es cada vez más importante. Las soluciones de gestión de riesgos pueden ayudar a empresas grandes y pequeñas a mitigar, gestionar y transferir riesgos a lo largo de todo el ciclo de vida minero, además de tomar medidas proactivas para reestructurar sus cadenas de suministro.

6. Presiones económicas y regulatorias: Mantenerse informado

Las presiones inflacionarias y el estrés económico continuo siguen desafiando la estabilidad de la cadena de suministro. La denominada “inflación en la cadena de suministro”, con costos crecientes en materias primas, energía, mano de obra y transporte, están presionando los márgenes e incrementando el riesgo de insolvencia de proveedores.

En 2025, los aranceles estadounidenses sobre acero y aluminio se duplicaron al 50 %, redefiniendo los flujos comerciales globales y presionando industrias desde automotriz y construcción hasta manufactura y energía. El Global Construction Risk Review de Marsh Risk destaca que el riesgo financiero fue la principal preocupación de los contratistas, seguido de cerca por el aumento en costos de materiales. Aunque los costos inflacionarios se han estabilizado en muchas regiones, las persistentes tensiones comerciales y las interrupciones en la cadena de suministro permanecen como factores de riesgo económico clave.

El entorno actual de cumplimiento en las actividades comerciales es posiblemente más complejo que nunca, impulsado por requisitos cada vez más estrictos relacionados con estándares ambientales, prácticas laborales y transparencia en la cadena de suministro. Por ejemplo, en 2026 entra en vigor el Mecanismo de Ajuste en la Frontera de Carbono (CBAM) de la UE, que exige a las empresas contabilizar las emisiones de carbono incorporadas en ciertos bienes importados.

La complejidad del panorama comercial se incrementa por sanciones, leyes aduaneras y acuerdos comerciales, que colectivamente plantean desafíos en la asignación de recursos, gestión del tiempo y costos.

Comprender las implicaciones de las políticas comerciales cambiantes es crucial para evaluar impactos potenciales en los negocios. Esto incluye evaluar cómo los cambios en políticas comerciales pueden afectar las cadenas de suministro, identificar áreas de exposición y considerar ajustes en las estrategias de abastecimiento.

Soluciones para una cadena de suministro resiliente

Balancear múltiples y diversos riesgos es complejo que nunca: ¿Cómo deben las empresas ponderar las amenazas climáticas frente a tensiones geopolíticas, ciberataques o disrupciones económicas?

Aunque convertir estos riesgos variados en una puntuación estandarizada puede ofrecer una base útil, las cadenas resilientes requieren técnicas de modelado de riesgos más sofisticadas para probar el impacto potencial de diferentes escenarios en términos de daños, tiempos de interrupción y pérdida de ingresos.

Para navegar el complejo panorama de riesgos en la cadena de suministro en 2026, las empresas deben adoptar un enfoque multifacético hacia la resiliencia:

  • Transparencia en la cadena de suministro aguas arriba: Obtener visibilidad en proveedores de segundo y tercer nivel es crítico para identificar vulnerabilidades y dependencias ocultas. Herramientas impulsadas por IA, como Sentrisk™ de Marsh, combinadas con análisis avanzados de datos, facilitan el monitoreo en tiempo real y la evaluación dinámica de riesgos en redes complejas.
  • Identificación y modelado de riesgos: Integrar factores geopolíticos, climáticos, cibernéticos, económicos y otros en modelos sofisticados de riesgo puede apoyar a las organizaciones con la toma de decisiones informadas y priorizar los esfuerzos de mitigación.
  • Transferencia y financiamiento de riesgos: En particular donde los riesgos no pueden ser efectivamente mitigados, buscar transferir la exposición financiera es el siguiente paso. El seguro tradicional de interrupción de negocios ligado a daños físicos puede excluir o limitar la cobertura por pérdidas derivadas de disrupciones en proveedores más allá del Tier 1. Sentrisk™ aumenta la visibilidad del riesgo al revelar datos de proveedores hasta ahora desconocidos, permitiendo un entendimiento más profundo de toda la cadena. Esta vista mejorada permite gestionar coberturas más completas de interrupción de negocios. Al identificar nuevos proveedores de Tier 2 y Tier 3, las empresas pueden adquirir cobertura para estos puntos de riesgo a menudo pasados por alto. Por ejemplo, se podría buscar un seguro paramétrico contra terremotos para incluir ubicaciones no cubiertas por seguros existentes, proporcionando pagos rápidos para ayudar a responder con mayor agilidad a las interrupciones.
  • Gestión de riesgos y preparación para crisis: Desarrollar marcos robustos de gestión de crisis —incluyendo planes detallados de respuesta, ejercicios regulares basados en escenarios y colaboración interfuncional— mejora la agilidad organizacional y la capacidad de respuesta efectiva ante crisis.

Es probable que el panorama de la cadena de suministro en 2026 esté definido por una complejidad creciente y una mayor incertidumbre. Los retos asociados con las tensiones geopolíticas, el cambio climático, los cuellos de botella logísticos, las amenazas cibernéticas y los desafíos en la seguridad de recursos no desaparecerán. Sin embargo, con nuevas tecnologías, es posible invertir estratégicamente en la cadena de suministro para lograr ahorros potenciales mediante la mejora de la eficiencia operativa, la mitigación de riesgos y el aumento de la resiliencia a través de soluciones innovadoras y más personalizadas de transferencia de riesgos.

Hable con un representante de Marsh

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