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Fenómeno El Niño y riesgo empresarial: Los peligros que muchas empresas no ven

Descubre por qué el Fenómeno El Niño es un riesgo estratégico para las empresas peruanas y qué pasos tomar para reducir su impacto.

Un 32% de las organizaciones en la región sufrió una pérdida o interrupción operativa por eventos climáticos extremos en los últimos tres años. Hacia finales de 2026, el Perú se acerca a uno de sus escenarios de mayor exposición: la posible coexistencia de un Niño Costero fuerte con un Niño Global. Para las empresas que ya experimentaron interrupciones, la pregunta no es si pueden volver a ocurrir. Es si están preparadas para resistirlas. 

Sin embargo, la experiencia reciente muestra que sus impactos suelen extenderse mucho más allá: interrupciones operativas, presión sobre la liquidez, afectación de la cadena de suministro y pérdidas económicas que pueden comprometer la continuidad del negocio si no se gestionan con anticipación. 

¿Por qué el Fenómeno El Niño representa un riesgo empresarial?

El Fenómeno El Niño representa un riesgo empresarial porque, además de daños físicos en instalaciones, provoca interrupción de operaciones, ruptura de cadenas de suministro y pérdida de ingresos. Según la Encuesta de Adaptación Climática 2025 de Marsh, un 32% de las organizaciones sufrió una pérdida o interrupción por eventos climáticos extremos en los últimos tres años.

Este resultado confirma que el riesgo climático ya no constituye un escenario excepcional, sino una fuente recurrente de interrupciones para las organizaciones. La experiencia de eventos anteriores tampoco garantiza un nivel adecuado de preparación frente a un fenómeno de mayor magnitud, especialmente cuando las condiciones de exposición y las cadenas de suministro evolucionan constantemente. 

Riesgos que muchas empresas no consideran

La mayoría de los planes de prevención se concentra en proteger techos, drenajes y equipos. Son medidas necesarias, pero dejan fuera riesgos igual de determinantes para la viabilidad del negocio.

Problemas de liquidez por interrupción de ingresos

Cuando una empresa detiene operaciones, los ingresos se frenan, pero los costos fijos continúan: planilla, alquileres, obligaciones financieras. Pocas organizaciones han calculado cuántas semanas de parálisis podrían resistir sin comprometer su liquidez.

Ruptura de la cadena de suministro

Una planta puede quedar intacta y, aun así, no poder producir si un proveedor crítico se ve afectado, si se bloquean rutas logísticas o si fallan servicios básicos como agua y energía. El riesgo no siempre está dentro de las cuatro paredes de la empresa.

Interrupción de las operaciones

Además del daño físico, hay un componente humano: el ausentismo laboral por emergencias sanitarias asociadas al clima puede paralizar procesos aunque las instalaciones sigan operativas.

Daño reputacional frente a clientes y proveedores

No cumplir con entregas o contratos durante una emergencia afecta la confianza construida con clientes y socios comerciales, un costo que suele subestimarse porque no aparece de inmediato en los estados financieros.

¿Cómo evaluar la exposición de una empresa?

Evaluar la exposición implica revisar tres frentes: la capacidad financiera para sostener una parálisis, la dependencia de proveedores críticos y la cobertura real de las pólizas de seguro frente al valor actual de los activos y del lucro cesante.

Un buen punto de partida es identificar qué predios, procesos o activos podrían verse afectados directa o indirectamente, y estimar cuánto tiempo tomaría restablecer cada uno de ellos. Sin ese mapeo, cualquier plan de contingencia se queda en el papel.

Estrategias para reducir el impacto antes de la emergencia

Reducir el impacto antes de que ocurra la emergencia exige actuar con meses de anticipación, no durante la crisis:

  1. Revisar y actualizar el plan de continuidad de negocio.
  2. Mapear proveedores críticos y verificar sus propios planes de contingencia.
  3. Actualizar el valor de activos y existencias en las pólizas vigentes.
  4. Confirmar que los contratos incluyan cláusulas de fuerza mayor actualizadas.
  5. Reforzar techos, drenajes e instalaciones eléctricas antes del pico de lluvias.

Muchas pólizas incluyen condiciones de mantenimiento preventivo — conocidas en el mercado asegurador como garantías de ingeniería — que exigen que el asegurado demuestre haber ejecutado acciones específicas antes del siniestro: mantenimiento de techos, limpieza de canales, refuerzo de muros. Si esas medidas no están documentadas, la aseguradora puede declinar el pago o aplicar deducibles más altos. 

La importancia de integrar el riesgo climático en la estrategia empresarial

Incorporar el riesgo climático en la gestión empresarial permite pasar de una respuesta reactiva a una estrategia basada en escenarios y decisiones anticipadas. Más que sumar una variable al mapa de riesgos, implica entender cómo un evento climático puede afectar simultáneamente a las operaciones, las personas, la cadena de suministro y la capacidad financiera de la organización.

Entre los principales beneficios se encuentran:

  • Integrar el riesgo climático al mapa de riesgos corporativos permite que el directorio evalúe la exposición climática junto con los riesgos financieros, operativos y estratégicos, y tome decisiones de inversión en resiliencia con una visión más completa.
  • Fortalecer la continuidad del negocio implica identificar qué procesos, activos, proveedores y capacidades humanas son esenciales para mantener la operación ante distintos escenarios de interrupción.
  • Mejorar la toma de decisiones requiere contar con información sobre la exposición de las operaciones y traducirla en prioridades concretas de prevención, mitigación y respuesta.
  • Identificar brechas de cobertura y preparación permite contrastar la protección aseguradora existente con los riesgos reales de la organización y determinar dónde es necesario reforzar las medidas de mitigación o transferencia de riesgo.
  • Construir resiliencia organizacional significa reducir la dependencia de respuestas improvisadas y desarrollar capacidades que permitan absorber el impacto, adaptarse a escenarios cambiantes y recuperar la operación con mayor rapidez.

Las experiencias registradas en el norte del Perú demuestran que la preparación frente al Fenómeno El Niño requiere una visión integral del riesgo. Incorporar estos aprendizajes en la planificación empresarial permite fortalecer la resiliencia, reducir la exposición y mejorar la capacidad de respuesta ante futuros eventos climáticos. 

En Marsh acompañamos a las organizaciones en la identificación, evaluación y gestión de riesgos climáticos, desarrollando estrategias que fortalecen la continuidad del negocio y la resiliencia operativa. Contáctenos para conocer cómo podemos apoyar a su organización en la preparación frente al Fenómeno El Niño y otros eventos climáticos extremos. 

¿Te gustaría profundizar más sobre el tema?

Complete el formulario e un ejecutivo de Marsh se pondrá en contacto contigo. 

Preguntas frecuentes

No. Aunque el norte concentra el mayor impacto directo, la interrupción de proveedores, rutas logísticas y cadenas de suministro puede afectar a empresas de cualquier región que dependan de esa zona.

No. La infraestructura es solo una parte. También es necesario evaluar liquidez, proveedores críticos y la cobertura real de las pólizas de seguro frente a una interrupción prolongada.

Con al menos tres a cuatro meses de anticipación al pico de lluvias. El mercado asegurador tiende a endurecer términos y condiciones a medida que el riesgo climático se consolida — y renegociar coberturas o ampliar límites requiere tiempo.

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